Comunidades tének y náhuatl rechazan el uso de programas sociales como moneda de cambio y la simulación contra el fracking
Este domingo 19 de julio se llevó a cabo una asamblea en la comunidad de San José Pequetzén, municipio de Tancanhuitz, donde habitantes y autoridades abordaron temas relacionados con el fracking y la postura del Gobierno Federal respecto a esta práctica.
Durante el encuentro, líderes comunitarios hicieron un llamado a los asistentes a actuar con cautela ante la distribución de formatos para recabar firmas, los cuales, según los organizadores, tenían como propósito registrar la asistencia. No obstante, entre los presentes surgió preocupación por el posible uso que pudiera darse a esos documentos.
“Cuiden bien y revisen minuciosamente qué es exactamente lo que están firmando”, advirtieron representantes comunitarios, al expresar el temor de que las firmas pudieran ser utilizadas para respaldar decisiones que consideran contrarias a los intereses de los pueblos indígenas en torno al fracking.
En el transcurso de la reunión, funcionarios presentes reiteraron el discurso sobre la defensa de la soberanía nacional frente a la “intervención extranjera” y afirmaron que la presidenta de la República “no quiere el fracking”.
Sin embargo, integrantes de diversas comunidades cuestionaron esa postura al señalar que, hasta el momento, no se ha concretado el compromiso de prohibir formalmente esta técnica de extracción. Asimismo, sostuvieron que los permisos relacionados con el fracking continúan vigentes en distintas regiones del país, lo que, señalaron, mantiene la incertidumbre entre las comunidades que podrían verse afectadas por este tipo de proyectos. Entrevista de Iván Fernández